Coro de niños

Padre Nuestro (ss, piano) Kantika Korala

     La vida de esta pieza se basa en un cúmulo de casualidades. La primera, que fuera una tarde a escuchar a la Escolanía de la Catedral de Murcia y me quedara prendado de una pequeña pieza de Agustín Sánchez cuyo nombre no recuerdo; la segunda que decidiera, en plenas oposiciones, despejarme una tarde componiendo esta sencilla obra para el coro; la tercera que Jorge Losana, su director por aquel entonces, la llevase en su repertorio al encuentro de coros Pueri Cantores en Guadix; la cuarta que se grabara la actuación en vídeo, que la grabación me llegara, y que finalmente me decidiera a subirla a Youtube; la quinta, que a raíz de ese vídeo me contactase María Solaguren para cantarla con su coro de niños; la sexta, que les llegase a  CM Ediciones y decidieran editarla; y por último, que Basilio Astúlez la montara con su Kantika Korala y la llevara a sus cursos de dirección, desde los que se ha extendido por todo el mundo.
     Agradecido a la vida, que de vez en cuando te sorprende con maravillosas casualidades como estas.



 

Tres Canciones Infantiles (ss, piano)
texto: Antonio García Teijeiro

(Las Tres Canciones Infantiles y otras piezas para coro de niños se pueden escuchar en Canciones de Papel)

    La poesía de Antonio García Teijeiro posee la enorme virtud de llegar a niños y a grandes. Utiliza palabras sencillas, rimas sencillas, ideas sencillas; sin embargo, cada una de sus poesías transmite un algo más, un poso que se te queda dentro y te hace disfrutar más intensamente. La primera, En medio del puerto, es la más infantil; la tercera, De ola en ola, la que más gusta a los niños; sin embargo, En un trozo de papel es, sin duda, mi favorita.

2. En un trozo de papel Coro Ilusiones (Madrid)

3. De ola en ola Coro de niños de la Escuela de música de Beniaján

 

Hasiera bat (SSAA, piano) Ganbara Gazte abesbatza
texto: Andoni Salamero

     Quizá lo que más me gusta de esta pieza (aparte del reto que supuso para mí componer en euskera) es que me dio la posibilidad de, pese a ser un coro de niños, escribir a cuatro voces, permitiéndome experimentar con texturas y armonías más ricas e interesantes.